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Nutrición infantil

Niños y chuches, ¿debes prohibirlas o dejar que se las coman?

Si tienes hijos, seguro que ha acabado en sus manos algún alimento de los que no quieres que consuman. ¿Qué haces en ese momento, se lo quitas de las manos y se lo prohíbes o dejas que se lo coman?

Muchos padres no saben muy bien cómo actuar en esos momentos, si dejar que se lo coman o quitárselo de las manos. Por ese motivo, voy a abordar esta problemática a continuación, para que sepas cómo actuar ante este tipo de situaciones y que la alimentación de tu hijo sea lo más saludable posible sin que tú no pierdas los nervios.

Realmente estas circunstancias son muy comunes, más de lo que nos gustaría. De hecho, es una de las preguntas más frecuentes que suelen hacerme en la consulta de nutrición: ¿Qué hago cuando los tíos, los abuelos, una vecina o bien algún amigo les ofrecen productos poco recomendables a mis hijos? ¿Qué hago cuando le ofrecen tantas chuches en los cumpleaños infantiles?

 

¿Qué hacer cuando le ofrecen dulces u otros productos poco saludables?

Tómatelo con calma, porque te vas a enfrentar a muchas circunstancias en las que tus hijos acabarán tomando chucherías, golosinas, dulces, bollería, refrescos, snacks salados, helados o cosas que realmente tú no quieres que consuman.

Muchos padres optan por la opción del “bueno, da igual que se lo coma” o “por una vez no pasa nada”, lo que pasa es que luego se preocupan porque estas situaciones ocurren mucho más de lo que les gustaría. Otros padres van al extremo opuesto, quitándoles inmediatamente ese producto de las manos, sin darles la oportunidad de que coman nunca alguno de estos productos, pero luego se sienten mal por ser siempre los malos ante los ojos de sus hijos y de las personas de su entorno.

El problema es que la mayoría no encuentran una postura intermedia entre un extremo y el otro. Ninguna madre o padre quiere convertirse en el típico que les niegue a sus hijos probar cualquiera de estos productos, pero por el otro lado, tampoco quieren ser demasiado indulgentes y que al final la alimentación de sus hijos sea un auténtico desastre.

Desde el punto de vista de la nutrición, lo ideal en la alimentación de un niño sería que coma únicamente alimentos saludables, pero sabemos que eso no va a poder ser, porque vivimos en una sociedad que fomenta el consumo de este tipo de productos, conduciendo a nuestros hijos hacia el sobrepeso y la obesidad.

Lo recomendable cuando te enfrentes a este tipo de situaciones es que nunca les prohíbas a tus hijos tomar este tipo de productos, ya que lo único que vas a conseguir es aumentar su deseo por tomarlos y ten por seguro que buscarán la ocasión para poder hacerlo. De hecho, puede que al final lo acaben consumiendo compulsivamente y en mayor cantidad. Por otro lado, tampoco debes ser tú quien se los ofrezca. La idea sería no ofrecer ese tipo de productos en su día a día, pero tampoco negárselos cuando no aparezca la oportunidad.

 

Pero… ¿qué pasa cuando esas circunstancias se dan muy a menudo?

Hay veces que estas circunstancias son recurrentes, por ejemplo, cuando los abuelos tienen contacto diario con tus hijos e intentan premiar o comprar de alguna manera la felicidad de sus nietos a partir de este tipo de productos.

Lo que te propongo es que te sientes a hablar con quien les ofrece estos productos y les digas que no estás de acuerdo en que se los ofrezcan, porque esto supone un riesgo para su salud. Es importante hacerles entender que si lo hicieran puntualmente, pues tampoco importaría demasiado, pero que no quieres que lo hagan a diario. Intenta llegar a un acuerdo con ellos para que se lo pueden ofrecer alguna vez, pero no en el día a día. Con ello conseguirás que este tipo de situaciones se reduzcan mucho y que todos estén contentos.

Recuerda que lo más importante es que en su día a día, tomen alimentos saludables en el desayuno, en la comida, en la merienda y en la cena. Si esto es así, no tienes por qué preocuparte si un día va a tomar algo que no es saludable, ya que el peso que eso va a tener sobre su alimentación es muy poco.

Además, si tus hijos no están acostumbrado a este tipo de productos, lo normal es que consuman cantidades muy pequeñas, lo contrario que ocurriría si se lo has estado prohibiendo, ya que lo comerán con mucha ansiedad y es posible que se empachen y que después les duela el estómago. Luego en casa, si tienen la edad suficiente, puedes explicarles que este tipo de productos no son muy saludables y que no deberían comerlos todos los días, pero qué bueno, porque los coman alguna vez de vez en cuando tampoco va a pasar nada. La idea es afrontarlo con naturalidad y sin darle demasiada importancia.

Y tú, ¿cómo has reaccionado cuando te has visto en esta situación? ¿Es algo que te pasa a menudo? Cuéntamelo en los comentarios y hazme cualquier pregunta que tengas sobre este tema, porque estaré encantado de ayudarte.

Pablo Vidal - Dietista-Nutricionista

About Pablo Vidal - Dietista-Nutricionista

Soy Dietista-Nutricionista colegiado CV00882, especializado en nutrición infantil y familiar. Ayudo a madres y padres a que sus hijos coman bien

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Hola, soy Pablo Vidal, el Dietista-Nutricionista de Mi Hijo Come Bien

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