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Nutrición infantil

¿Tu hijo no quiere tomar leche? No te preocupes, hay otras alternativas

By 23/09/2020octubre 5th, 2020No Comments
Si tu hijo es de los que cuando le pones el vaso de leche para el desayuno, lo rechaza constantemente, no te preocupes por nada ya que te voy a explicar por qué tu hijo puede estar rechazando la leche y qué hacer ante esta situación.

 

Entiendo que te preocupes si cada vez que le ofreces a tu hijo leche la rechaza, ya que siempre nos han dicho que los lácteos son imprescindibles para un adecuado crecimiento y para asegurar una buena salud ósea.

Es normal que si tu hijo deja de consumir lácteos te preocupe el aporte de calcio, ya que este es el grupo de alimentos más concentrado en este nutriente. Además, tampoco sabes si este nutriente lo puede obtener a partir de otros alimentos en la cantidad adecuada.

Independientemente del motivo de por qué tu hijo no consuma leche u otros lácteos, ya sea porque no le guste, porque sufre alergia a las proteínas de la leche de vaca o intolerancia a la lactosa, o incluso, porque en casa seguís una alimentación vegana, no te preocupes por nada. Existen alternativas a los lácteos, ya que no son imprescindibles para poder llevar una alimentación saludable y equilibrada.

La situación puede ser muy diferente en función de la edad de tu hijo, ya que no es lo mismo que estemos hablando de un bebe de meses, que de un niño a partir del año o un adolescente.

Antes de los 6 meses, la alimentación de un bebe debe basarse única y exclusivamente en leche materna o en su defecto de leche de fórmula. Desde los 6 meses y hasta que cumpla 1 año, aunque ya ha comenzado con la alimentación complementaria, el principal aporte de nutrientes lo sigue aportando la leche. Es posible que, aunque lo recomendado es extender la lactancia materna hasta los 2 o 3 años, en muchos casos se cambie a la leche de formula mucho antes. Este momento puede ser crítico en algunos niños ya que no aceptan muy bien el cambio, pero es cuestión de insistir hasta que se acostumbre al nuevo sabor o probar distintas fórmulas para ver si alguna de ellas la acepta mejor. También se puede ir mezclando los dos tipos de leche, para que poco a poco se acostumbre al nuevo sabor.

Es importante recordar que, a partir del año, ya se puede introducir la leche de vaca y dejar la leche de formula atrás, aunque si sigue tomando leche materna, es mejor ningún otro tipo de leche, por lo tanto, continúa con la lactancia materna. La transición de la leche de fórmula a la leche de vaca también suele generar problemas, ya que muchos padres han acostumbrado a sus bebés a tomar leche de formula mezclada con cereales hidrolizados. Esto hace que el resultado sea mucho más dulzón y que luego la leche no le resulte agradable al paladar y que por lo tanto la rechace. Lo mejor es no ofrecer este tipo de papillas de cereales para evitarse el problema.

¿Por qué no quiere tomar leche tu hijo?

Es posible, que de la noche a la mañana comience a rechazarla, esto puede ocurrir por varios motivos, pero los dos más frecuentes son los siguientes. Uno de ellos es que quizá tu hijo puede padecer una alergia a la proteína de la leche de vaca o una intolerancia a la latosa, el azúcar naturalmente presente en la leche. Si ves que tu hijo se queja de dolor de tripa, comienza a tener diarrea o aparecen rochas en su piel, irritación o hinchazón en los labios, la lengua o la garganta o incluso vómitos, acude a tu pediatra para que pueda ayudarte con este problema. El otro motivo y la razón más probable, es que no le guste mucho su sabor. Ya sabes que los niños cambian sus preferencias y sus gustos de un día para otro de manera impredecible. Pero no te preocupes que también hay solución para esto.

¡Qué es lo que no deberías hacer!

Antes este problema, muchos padres obligan a sus hijos a tomarse la leche, aunque no les guste, a pesar de que tengan que discutir con ellos a diario para que lo hagan. Esta situación es desagradable tanto para los padres como para los niños, ya que toda la familia lo pasa mal. Obligarles a tomarla es contraproducente, porque si es porque le sienta mal, puede generar graves problemas de salud a largo plazo y si no le gusta, solo conseguirás que la rechace cada vez más.

Otros padres, toman un atajo para conseguir que sus hijos acaben tomándosela. Lo que hace es enmascarar su sabor con ciertos complementos normalmente a base de mucho azúcar: cacao azucarado, cereales azucarados o algún sustituto como yogures azucarados, batidos, flanes, natillas y demás postres lácteos. Esta solución es todavía peor que la anterior, ya que, si la aplicas, estarás contribuyendo en gran medida al sobrepeso de tu hijo y a todas las enfermedades que pueden derivar del mismo.

Entonces… ¿qué hacer cuando no quiere tomar leche?

Lo más importante es que, si sospecháis que no quiere tomar leche porque le sienta mal, lo consultéis con el pediatra para que valore si puede existir una alergia o intolerancia a este alimento.

La primera estrategia que puedes utilizar para que tus hijos se tomen la leche es disimular su sabor pero con opciones saludables, como puede ser un poco de cacao puro sin azúcar añadido; harina de algarroba que de por si, ya tiene un toque dulzón, o alguna especia como canela o vainilla. También puedes camuflar la leche en otro tipo de preparaciones como un batido con frutas, en una crema de verduras o en una salsa.

Otra estrategia diferente es ofrecerle otro tipo de lácteos en lugar de leche, ya que con ello conseguirás aportar la misma cantidad de calcio a su dieta. Puedes ofrecerle yogur o queso, en función de si quieres prepararle una opción dulce y salada. Recuerda no ofrecerle yogures azucarados o de sabores, elige la opción natural sin azúcar y si quieres darle un toque dulce pon un poco de fruta fresca cortada o un poco de fruta seca, como por ejemplo unas pasas. También puedes ofrecerle queso en un bocadillo o en algún plato, como por ejemplo en una salsa o rallado por encima de algún plato. Eso sí, da preferencia a los quesos frescos por encima de los curados y ofrécelos con moderación ya que este es un alimento muy salado.

La última estrategia, es que si no le gusta la leche ni tampoco el resto de los lácteos, le ofrezcas otras alternativas que puedan aportar todo el calcio que tus hijos necesitan, ya que los lácteos no son ni la única fuente de calcio, ni si quiera la mejor.

La opción más sencilla es recurrir a las bebidas vegetales fortificadas con calcio, ya que aportarán exactamente la misma cantidad de calcio que la leche de vaca. Yo recomiendo especialmente la bebida de soja porque su aporte proteico es, además, muy similar al de la leche. Asimismo, tienes muchas opciones disponibles, por lo que puedes probar diferentes a ver cuál le gusta más a tus hijos. Recuerda que al igual que al elegir este tipo de bebidas, deben ser siempre opciones sin azúcar añadido o al menos que no contengan más de 3g de azúcar por cada 100g de producto.

Además de las bebidas vegetales, existen muchos otros alimentos que pueden aportar cantidades significativas de calcio como las legumbres, el tofu, los cereales integrales, las verduras de hoja verde, especialmente las coles, el brócoli, el pescado en conserva enlatados con su propia espina como las sardinas, los frutos secos, especialmente las almendras y también frutas secas como los higos secos. Recuerda que en el caso de niños menores de 3 años los frutos secos deben ofrecerse siempre picados o en forma de crema.

En conclusión, te diré que, si tu hijo no quiere o no puede tomar leche u otros lácteos, no tienes que preocuparte, ya que los lácteos no son imprescindibles para tener una alimentación saludable y equilibrada más allá del primer año de vida. Como has visto, puedes escoger otras alternativas para satisfacer sus necesidades de calcio. Aunque si lo que te preocupa de verdad es su crecimiento y la salud de sus huesos, el calcio es solo una de las patas de la salud ósea, ya que son igual de importante los niveles de vitamina D y K, así como el de otros minerales. Además, la actividad física y la exposición al sol son igual o incluso más importantes que la alimentación para el correcto desarrollo del tejido óseo de tus hijos, así como para prevenir problemas como la osteopenia y la osteoporosis en el futuro.

Y tú, ¿has tenido que enfrentarte a este problema? Si es así, es posible que conocieras algunas de las cosas que he comentado en el video, pero espero haberte aportado muchos consejos que te sean de utilidad para poder afrontarlo de mejor manera.

Cuéntame en los comentarios cómo has afrontado tú esta situación con tus hijos y qué resultados has obtenido o pregúntame si tienes alguna duda más sobre este tema, porque estaré encantado de solucionártela.

Pablo Vidal - Dietista-Nutricionista

About Pablo Vidal - Dietista-Nutricionista

Soy Dietista-Nutricionista colegiado CV00882, especializado en nutrición infantil y familiar. Ayudo a madres y padres a que sus hijos coman bien

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