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Nutrición infantil

¿Te peleas con tu hijo cuando no quiere desayunar? Aprende cómo dejar de hacerlo

By 03/09/2020octubre 5th, 2020No Comments
¿Te peleas con tus hijos cada mañana para que se tomen el desayuno antes de ir al colegio? Estoy seguro de que ya has probado diferentes fórmulas y ninguna de ellas te ha funcionado tan bien como esperabas. En este artículo te voy explicar qué puedes hacer para comenzar las mañanas de otra forma sin tener que discutir y conseguir que tu hijo esté bien nutrido.

 

Se que las mañanas pueden ser desesperantes. Siempre vamos con prisas para no llegar tarde al colegio o al trabajo, y tus hijos no quieren comer nada o prueban un bocado y no quieren comer más, o comen con mucha desgana eternizando el desayuno. Al final acabas gritando, de mal humor, incluso es muy probable que tu hijo acabe llorando. Y si esto fuera poco, llegáis tarde a todos sitios y el desayuno se quede encima de la mesa como cada mañana. Estoy convencido de que esta escena te resulta muy familiar, ¿verdad?

Por ese motivo, la mayoría de los padres acaban obligando a sus hijos a tomarse el desayuno de una y mil maneras distintas, entreteniéndoles con los dibujos, con premios, castigos, chantajes y todo lo que se les ocurre llevados por la desesperación, pero todos estos métodos no solo han demostrado ser muy poco efectivos, sino que además pueden ser contraproducentes.

Otros padres, acaban por ofrecerles alimentos ultraprocesados llenos de azúcar y grasas de mala calidad como los cereales de desayuno, las galletas o cualquier otro tipo de bollería. Saben a que sus hijos les encantan estas opciones y que se lo comerán sin rechistar, por lo que de esta forma consiguen su objetivo. El problema es que, en lugar de hacerles un favor, están aumentando muchísimo el riesgo de que sus hijos tengan sobrepeso y otros problemas de salud asociados al consumo de este tipo de alimentos.

Es posible que tú también hayas probado algunas o a lo mejor todas estas cosas, debido a la idea que nos han vendido de que el desayuno es la comida más importante del día. Quizá incluso hayas escuchado que si no desayuna puede verse comprometido su rendimiento intelectual en el colegio, o tal vez que comience a perder peso o tenga algún problema de desnutrición. Afirmaciones todas ellas que no son ciertas.

Quiero que tengas claro que el desayuno solo es una comida más, ya que no hay una comida más importante que otra. Además, si tus hijos pueden comer cada vez que tienen hambre es muy poco probable que tenga problemas de desnutrición o de bajo peso. Lo más común en nuestro entorno es todo lo contrario, ya que casi 2 de cada 3 niños tiene sobrepeso.

Déjame que te haga algunas preguntas, porque si reflexionas un poco sobre ellas, estoy convencido de que tú misma encontrarás la solución perfecta a este problema:

¿Os levantáis con tiempo suficiente para tomar el desayuno con tranquilidad?

Tienes que reconocer que la mayoría de las veces nos levantamos con el tiempo justo, por lo que el más pequeño imprevisto siempre hace que lleguemos tarde a todos los sitios. Por lo tanto, cuando les ofreces el desayuno a tus hijos es posible que no les apetezca todavía porque simplemente siguen dormidos. Solo con que os levantéis 15 minutos antes, hará que os lo toméis de otra forma, con mucha más tranquilidad y estoy seguro que podéis llegar a disfrutar mucho de ese momento. Es posible que estés pensando que de esta forma dormirás menos, pero si queréis descansar lo mismo, es tan fácil como cenar un poco antes e iros a la cama más temprano.

¿Le gusta lo que le ofreces para desayunar?

Por muy saludable o equilibrado que sea lo que les has preparado, si no les gusta no se lo van a comer. Ofréceles diferentes opciones y encuentra una que les guste: algo frío como un poco de fruta o un yogur con copos de avena y fruta seca o algo caliente como unas tostadas con un vaso de leche caliente. Lo más importante es que ellos mismo puedan elegir dentro de una cierta cantidad de opciones saludables, incluyendo entre esas opciones por ejemplo comerse las sobras de la cena.

¿Das ejemplo? ¿Te sientas con ellos a la mesa para hacer un buen desayuno en un ambiente desenfado?

Pues si tú no desayunas, no intentes convencer a tus hijos de lo importante que es desayunar, porque no lo van a entender. Los niños, especialmente cuando son pequeños aprenden por imitación, por lo que, si tú quieres que desayunen, tendrás que hacerlo con ellos y predicar con el ejemplo.

Y si a pesar de seguir estas recomendaciones, tus hijos siguen sin querer desayunar, no los fuerces ni los obligues a comer, ya que si no tienen hambre es porque no lo necesitan en ese momento. Piensa que, si no comen en ese momento, no pasa nada, comerán más en la siguiente comida, así que asegúrate de que se lleven un buen desayuno para la media mañana.

Por cierto, un buen desayuno no consiste en un bocadillo de fiambre o embutido, algo de bollería o algún zumo o batido llenos de azúcar. En su lugar, puedes ponerles algo de fruta cortada en un táper, o verduritas con humus, un yogur con frutos secos y fruta seca, un bocadillo de pan integral con tortilla o huevo duro cortadito con unas hojas de lechuga o tomate, queso fresco con pimientos asados, un poco de pescado en conserva con tomate o alguna otra combinación que sepas que pueda gustarle a tus hijos.

Espero que estos consejos te resulten útiles para hacer que tus hijos desayunen, para que no tengas volver a obligarlos a comer y acabar discutiendo con ellos. Me encantaría que saber si tú utilizas alguna otra estrategia que te funcione para hacer que tus hijos desayunen, si es así, por favor compártela en los comentarios porque podrás ayudar a otras madres y padres a hacer que sus hijos coman bien.

Pablo Vidal - Dietista-Nutricionista

About Pablo Vidal - Dietista-Nutricionista

Soy Dietista-Nutricionista colegiado CV00882, especializado en nutrición infantil y familiar. Ayudo a madres y padres a que sus hijos coman bien

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Hola, soy Pablo Vidal, el Dietista-Nutricionista de Mi Hijo Come Bien

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